Guía para tu primera consulta
¿Qué información necesita tu contador para ayudarte mejor?
Si estás por tener tu primera reunión con un contador —ya sea porque estás iniciando una actividad, querés ponerte en regla, o simplemente tenés dudas sobre tu situación fiscal— hay algo que marca una enorme diferencia: llegar preparado.
No se trata de saber de impuestos. Se trata de tener a mano un puñado de datos básicos que te van a ahorrar idas y vueltas, y que le permiten a tu contador entender tu situación real desde el primer minuto. Esta guía repasa exactamente qué información conviene tener lista, y por qué cada dato importa.
1. Tus datos de contacto
Lo más simple, pero conviene tenerlo a mano desde el principio: nombre completo, CUIT o CUIL (si ya lo tenés), teléfono y correo electrónico. Si todavía no tenés CUIT, no es ningún problema — simplemente decilo, porque eso ya es un dato importante: significa que vas a necesitar gestionarlo como parte del proceso.
2. En qué consiste tu actividad
Esta es, probablemente, la pregunta más importante de toda la consulta. Tu contador necesita entender con claridad:
- Qué hacés o qué querés empezar a hacer. Una descripción breve alcanza: "vendo productos de skincare por Instagram", "doy clases de inglés online", "soy diseñadora gráfica freelance".
- Si es venta de productos, prestación de servicios, o ambas. Esto cambia bastante el tratamiento impositivo y la categoría que te corresponde.
- Cuándo arrancaste (o cuándo planeás arrancar). Si ya facturás hace tiempo sin estar inscripto, o si todavía no empezaste, son situaciones de partida distintas.
- Dónde vas a desarrollar la actividad. Local comercial, oficina, tu casa, o 100% online — cada modalidad tiene implicancias distintas.
- Si trabajás solo o tenés empleados. Y si tenés, cuántos. Esto determina si hay que sumar gestiones de liquidación de sueldos y cargas sociales a la consulta.
3. Tu situación impositiva actual
Acá es donde muchas personas se traban porque no están seguras de su propia situación — y está bien, para eso es la consulta. Pero si tenés esta información, ayuda mucho:
- ¿Estás inscripto actualmente? Monotributo, Responsable Inscripto, o no estás inscripto en nada todavía. Si no estás seguro, también es un dato válido — tu contador puede verificarlo.
- ¿Estás inscripto en Ingresos Brutos? Es un impuesto provincial, distinto del Monotributo o Ganancias, y mucha gente no sabe si lo tiene activo o no.
- ¿Cuánto estimás facturar por mes? No necesita ser un número exacto. Una estimación realista alcanza para saber en qué categoría encajás o si te convendría otro régimen.
- ¿Vendés o vas a vender fuera de la Provincia de Buenos Aires? Si tu actividad cruza provincias (por ejemplo, vendés online a todo el país), eso puede sumar otras inscripciones a tener en cuenta.
4. Cuál es el motivo principal de tu consulta
Antes de la reunión, pensá brevemente: ¿qué es lo que más te urgente resolver? Algunos motivos típicos son:
- Dar de alta el Monotributo por primera vez
- Cambiar de categoría dentro del Monotributo
- Pasar a Responsable Inscripto
- Iniciar una actividad nueva
- Armar una sociedad
- Gestionar la liquidación de sueldos de tus empleados
- Resolver una deuda o intimación de ARCA (antes AFIP) que recibiste
Tener esto claro en tu cabeza —aunque sea en una frase— ayuda a que la reunión se enfoque directamente en lo que necesitás, en vez de dar vueltas.
5. Documentación que conviene tener a mano
No es necesario que la envíes antes de la reunión, pero ayuda tenerla cerca por si surge algo puntual:
- DNI
- Constancia de CUIT (si ya la tenés)
- Clave Fiscal (no hace falta compartirla, solo saber que la tenés activa)
- Inscripciones vigentes, si las tenés
- Últimas declaraciones juradas, si corresponde
Un dato importante sobre tu información: nunca vas a necesitar enviar tu Clave Fiscal ni datos sensibles por formularios online o redes sociales. Esa información se comparte únicamente en canales directos y seguros, como WhatsApp, una vez coordinada la consulta.
Por qué vale la pena prepararse antes
Una primera consulta bien preparada no es solo más cómoda — es más útil. Con esta información a mano, tu contador puede dedicar el tiempo de la reunión a lo que realmente importa: analizar tu situación puntual y darte una recomendación concreta, en vez de usar la mitad del tiempo solo para juntar datos básicos.
Si todavía no agendaste tu consulta, podés hacerlo directamente desde acá.
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